El proyecto cuenta con un Fondef ID22I10153 y es liderado por el profesor Jorge Ardila junto a Rodrigo Rozas como director alterno. El objetivo es permitir el diagnóstico online de fallos en transformadores de potencia.

Los profesores Jorge Ardila y Rodrigo Rozas del Departamento de Ingeniería Eléctrica de la Universidad Técnica Federico Santa María, lideran el proyecto «Diseño y validación de un sistema de medición bioinspirado para el diagnóstico online de fallos en transformadores de potencia». La investigación cuenta con un Fondef IDeA 2022. Ardila es el investigador responsable y director del proyecto, mientras que Rodrigo Rozas el director alterno y coinvestigador.

«El resultado al que queremos llegar es a un sistema capaz de diagnosticar fallos eléctricos y térmicos al interior de transformadores de poder inmersos en aceite. Se diferencia de lo que existe en el mercado, principalmente, por su capacidad de diagnóstico, porque existe este tipo de herramientas, pero no son capaces de diagnosticar de manera certera ni rápida. Hoy toman muestras, las llevan a Santiago y el análisis demora dos o tres días. Lo interesante, además, es el tipo de sensores que estamos usando, que son bioinspirados», cuenta Rodrigo Rozas.

En el marco de esta investigación surgió un acuerdo de cooperación e intercambio con las empresas RHONA; que permite el uso de sus laboratorios para contrastar resultados, levantar ideas de mejora y tomar muestras de equipos reales; por su parte, con VAIPS, comparten muestras de operaciones reales con fallas; y ENEL, en tanto, apoya mayoritariamente con información y acceso a sus subestaciones para hacer mediciones en terreno.

«Por el proyecto Fondef de sistema bioinspirado, hemos tenido dos acercamientos con intercambio de información y de muestras de aceite, que han permitido avances significativos en el diseño y validación de un sistema de medición bioinspirado. Uno fue en los laboratorios de RHONA en Viña de Mar, donde participaron Matías Cerda y Camilo Alvear. Ellos fueron y pudieron contrastar resultados, conocer las instalaciones y traer muestras reales. Con VAIPS tuvimos un intercambio similar, pero en la Universidad, con muestras de aceite de transformadores en operaciones reales y con fallas para usar en nuestros equipos y luego recibir los informes respectivos», detalla Rodrigo Rozas.

De acuerdo con lo presentado al Fondef, al 2024 deben contar con la versión de laboratorio, pero los profesores ya piensan continuar hacia un prototipo industrial (en un plazo estimado de 3 años) y a un equipo comercial (en un plazo estimado de 5 años) que reporte automáticamente los resultados a las salas de control o mantenimiento de cada empresa. «Hasta ahora vamos bien, hemos cumplido con todas las áreas, etapas e hitos con buenos resultados que han sido reportados a la ANID y respaldados por publicaciones y patentes, así que estamos bastante conformes», concluye Rodrigo Rozas.