La actividad contó con una alta participación y tuvo como expositor principal a Marco Mancilla, quien abordó los desafíos de la transición energética en Chile y el rol clave de los ingenieros eléctricos en el desarrollo del sector.
Con una alta participación de estudiantes de pregrado, postgrado y profesores, el Doctorado en Ingeniería Eléctrica de la Universidad Técnica Federico Santa María realizó la inauguración oficial de su año académico 2026, instancia que estuvo marcada por una charla magistral del especialista Marco Mancilla sobre los desafíos de la transición energética en Chile.
La actividad reunió a estudiantes, académicos e investigadores en torno a una temática que, según explicó el director del programa, Ricardo Álvarez, responde directamente al contexto actual del país y al rol estratégico que cumplen los ingenieros eléctricos en el desarrollo energético nacional.
Durante su exposición, Marco Mancilla abordó la evolución de la matriz energética chilena durante la última década, destacando el crecimiento de las energías renovables como la solar y eólica, así como los desafíos técnicos asociados a la rápida incorporación de generación variable al sistema eléctrico.
“Mostró cómo ha ido evolucionando la matriz energética y cómo este cambio acelerado trae consigo nuevos desafíos para el sistema eléctrico, especialmente con la integración de energías renovables variables. También destacó el aporte que pueden realizar los ingenieros eléctricos, ya que somos quienes contamos con las capacidades técnicas para comprender y enfrentar estos procesos”, señaló Ricardo Álvarez, director del Doctorado en Ingeniería Eléctrica.
La charla generó un amplio interés entre los asistentes, quienes participaron activamente en un espacio de preguntas y discusión. Entre los temas abordados estuvieron el rol de la energía nuclear, las razones detrás de los altos precios de la electricidad en Chile en comparación con otros países de Latinoamérica y la posibilidad de avanzar hacia un mercado energético más competitivo y menos centralizado.
En ese contexto, Mancilla planteó que una transición hacia un mercado mayorista de energía, servicios complementarios y capacidad basado en ofertas, podría concretarse en un horizonte de aproximadamente diez años y destacó que una mayor penetración de energías renovables podría contribuir a reducir los costos del sistema eléctrico.
«Agradezco la invitación de la Universidad para esta inauguración. Fue realmente muy estimulante ver el gran interés y asistencia de estudiantes de pregrado, postgrado, exalumnos y profesores. Sin duda, el Doctorado es un estudio avanzado llamado a liderar el camino hacia la innovación, especialmente en transición energética, que nuestro país lo impulsa hace varios años. Hay desafíos regulatorios y tecnológicos en toda la cadena productiva eléctrica y estoy seguro de que este programa será una gran contribución«, expresa Mancilla.
Desafíos del programa
Durante la jornada también se presentaron avances y logros recientes del programa doctoral, entre ellos la obtención de tres años de acreditación —máximo período posible para programas nuevos— y la adjudicación de ocho becas ANID para estudiantes del programa, posicionándolo como el tercer doctorado de la USM con mayor cantidad de becas obtenidas este año.
Asimismo, Ricardo Álvarez destacó que uno de los principales objetivos del doctorado es generar investigación aplicada con impacto directo en la industria eléctrica nacional.
“Esperamos que este programa tenga un fuerte impacto a nivel nacional. Una característica distintiva es que las tesis doctorales busquen, en lo posible, una aplicación futura en la industria. Por eso contamos con un comité asesor externo que evalúa la aplicabilidad de cada investigación, lo que fue reconocido como una fortaleza durante el proceso de acreditación”, explicó.
En paralelo, el programa se encuentra trabajando en nuevos acuerdos de colaboración internacional con universidades extranjeras, con el objetivo de fortalecer las redes de investigación, promover pasantías estudiantiles y potenciar la calidad de la investigación desarrollada por sus estudiantes y académicos.


