Academia, sector público e industria coincidieron en la necesidad de ajustar el marco regulatorio y metodológico de los estudios de franjas, incorporando mejores datos y herramientas, para reducir riesgos socioambientales y dar mayor certeza al desarrollo de proyectos estratégicos de transmisión.
Con el objetivo de analizar el estado actual de los estudios de franjas en Chile y proponer mejoras concretas, el Departamento de Ingeniería Eléctrica de la Universidad Técnica Federico Santa María impulsó la realización del Seminario Internacional “Estudio de Franjas en Chile: situación actual, desafíos y experiencia internacional”.
El evento se llevó a cabo el miércoles 10 de diciembre en Campus San Joaquín USM con representantes de la academia, organismos públicos, la industria eléctrica y expertos internacionales. Al respecto, el profesor Ricardo Álvarez, quien lideró la organización del seminario, precisa que “el estudio de franjas fue incorporado por la Ley 20.936 como una herramienta clave para facilitar el desarrollo de proyectos de expansión, a través de un proceso abierto, centralizado y con participación temprana de los territorios. Sin embargo, pese a que la idea fue muy buena, los resultados obtenidos hasta ahora no han sido los esperados”.
Ajuste al marco regulatorio
Entre las principales conclusiones, se planteó la necesidad de realizar ajustes al marco regulatorio, perfeccionar la metodología utilizada y fortalecer la disponibilidad de datos y herramientas de análisis. “Hoy el estudio de franjas comienza demasiado tarde, una vez que las obras de expansión ya están decretadas. Para proyectos estructurales, que sabemos que el país necesitará en los próximos años, debiéramos iniciar estos estudios con mayor anticipación”, explica Álvarez.
Según se discutió, adelantar los estudios permitiría contar con alternativas de franjas disponibles al momento de decretar las obras, además de analizar de manera conjunta proyectos cercanos geográficamente, aprovechar sinergias y adoptar una mirada de planificación de largo plazo. En el ámbito metodológico, se destacó que el tipo embudo parte desde áreas demasiado amplias, lo que puede generar alertas innecesarias en comunidades que finalmente no se verán afectadas.
La experiencia internacional fue clave para enriquecer el debate. “Tanto en Italia como en Canadá cuentan con bases de datos georreferenciadas robustas y herramientas especializadas que les permiten comparar alternativas y definir franjas en plazos mucho más acotados, incluso en alrededor de tres meses. Alcanzar ese nivel de información requiere un esfuerzo importante, pero es un desafío ineludible”, indica Álvarez.
Finalmente, se destacó que avanzar en estas mejoras permitiría no solo contar con modelos de costos más ajustados a la realidad, sino también transitar hacia un nuevo paradigma de expansión de la transmisión. «Lo positivo es que el Ministerio de Energía comparte en gran medida el diagnóstico y las líneas de mejora que surgieron en la discusión, y ya está trabajando en avanzar en ellas. Desde la academia también queremos aportar, impulsando proyectos de investigación aplicada que generen evidencia y propuestas concretas, los que esperamos lograr en colaboración con el Ministerio y con otros actores relevantes del sector», expresa el profesor Ricardo Álvarez.
El seminario fue impulsado desde la academia, con el apoyo de CIGRE-Chile, el Ministerio de Energía, el Coordinador Eléctrico Nacional y la empresa Gilytics, y contó además con la participación de Terna (Italia) y Dillon Consulting Limited (Canadá), quienes compartieron su experiencia internacional en la planificación de infraestructura de transmisión.

