El rol en este proyecto se extiende hasta 2027 y representa una oportunidad para aportar al proceso de descarbonización del país, representando al CRUCH en la discusión técnica.
Ricardo Álvarez, profesor del Departamento de Ingeniería Eléctrica de la Universidad Técnica Federico Santa María, fue elegido representante titular para el Grupo Consultivo de Expertos del Proyecto PMI-Chile, iniciativa ejecutada conjuntamente por los ministerios de Energía, Medio Ambiente, Hacienda y la Agencia Chilena de Cooperación Internacional, y financiada por el Grupo Banco Mundial. La elección se produjo con un 66,7% de los votos, quedando como representante suplente el Dr. Marcelo Cortés Carmona, de la Universidad de Antofagasta, con un 60% de los votos.
El Partnership for Market Implementation (PMI) es una iniciativa que inicia su ejecución en 2024, con el objetivo de apoyar el diseño e implementación de instrumentos de precio al carbono para avanzar en la descarbonización del país. El PMI Chile busca fortalecer las capacidades nacionales y desarrollar herramientas que permitan crear e implementar un sistema de transacción de emisiones (ETS) adaptado a la realidad nacional, así como otros instrumentos de precio al carbono.
«Ser representante titular del CRUCH ante el Grupo Consultivo Expertos del Proyecto PMI-Chile es un gran desafío. Se trata de un trabajo que se irá construyendo a medida que avance el proyecto y que requiere de mucha colaboración y comunicación. El rol se extiende hasta 2027 y consiste en aportar comentarios, opiniones y propuestas en sesiones virtuales y presenciales, que, junto a diversos actores y organizaciones, contribuirán a la ejecución de este gran proyecto. Así que, sin duda, es una excelente oportunidad para aportar al proceso de descarbonización del país, incorporando la perspectiva de la academia en la discusión técnica«, explica Ricardo Álvarez.
Conjuntamente, el jefe de la Unidad de Mercados de Carbono del ministerio de Energía, Juan Pedro Searle, destacó el rol crucial que le compete a la academia en este proceso. “Agradecemos la disposición del CRUCH de sumarse a este proceso de construcción colaborativa, la participación de la academia es esencial para diseñar instrumentos de precio al carbono porque aporta evidencia científica, rigor técnico y análisis de impactos. Esto permite crear políticas más efectivas, justas y aceptadas socialmente”.
Esta iniciativa representa una valiosa oportunidad para que el país fortalezca sus capacidades técnicas, impulse la innovación en políticas climáticas y contribuya activamente a los esfuerzos globales para enfrentar el cambio climático. Todo esto, avanzando de manera alineada con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas y promoviendo un desarrollo más justo, resiliente y sostenible para el país, la región y el planeta.
