Levantamiento de información técnica, caracterización territorial y coordinación con la comunidad marcaron una jornada clave para el desarrollo de un sistema de gestión de energía comunitario, que lidera el profesor Danny Espín con apoyo de la USM y en asociación a la Universidad de Chile y The Pennsylvania State University (EE.UU).

En el marco del proyecto interno PI_LII_25_10 “Sistema de gestión de energía comunitario para microrredes en la región de Antofagasta, norte de Chile: Abordando el nexo agua-energía-alimentos (WEF Nexus) y la incertidumbre de los recursos energéticos”, se realizó una visita a terreno orientada al levantamiento de información y validación de requerimientos técnicos para el diseño participativo del sistema.

La actividad tuvo como objetivo principal recopilar datos relevantes en contexto real, caracterizar la infraestructura local asociada al nexo agua-energía-alimentos y coordinar directamente con actores de la comunidad, asegurando que el desarrollo tecnológico del proyecto responda a las necesidades territoriales.

«Durante la jornada se efectuaron mediciones de puestas a tierra, mediciones de caudales de afluentes, levantamiento de información agrícola y una caracterización general de la infraestructura vinculada al WEF Nexus. Asimismo, se desarrolló una reunión de trabajo con representantes de la comunidad, orientada a recoger insumos técnico-económicos, energéticos, agrícolas y de coordinación, fundamentales para orientar el diseño del sistema de gestión de energía (EMS) y fortalecer el enfoque participativo de la iniciativa«, cuenta el profesor Danny Espín.

La actividad fue clave para el avance del proyecto, ya que permitió progresar directamente en el Objetivo Específico 1, orientado a caracterizar de manera integral las condiciones energéticas, hídricas, climáticas y agroalimentarias de comunidades remotas del norte de Chile. La información levantada en terreno posibilitó identificar patrones de variabilidad y estacionalidad en la generación renovable, el consumo energético y la producción agrícola, además de consolidar una base de datos integrada que servirá como insumo fundamental para el modelado del sistema de gestión de microrredes con enfoque WEF.

El proyecto, que se extenderá hasta diciembre de 2026, contempla como resultados talleres comunitarios y capacitaciones, modelos matemáticos y algoritmos EMS+WEF, diagnósticos territoriales, bases de datos energéticas y agroclimáticas, tesis y memorias de titulación, y al menos una publicación científica.

Entre las próximas etapas se proyecta el diseño del EMS+WEF, su implementación en simulaciones, la validación de resultados y la realización de un taller de presentación de resultados con la comunidad, reforzando el carácter aplicado, sostenible y participativo de la investigación.